viernes, 31 de octubre de 2014

Alerta de seguridad nacional en torno al "Hawai Bombay" de Mecano

Gengis Borjigin, catedrático de Estética de la Universidad Estatal de Mongolia, abandonó el pasado 14 de septiembre Ulan Bator (capital de ese país asiático) con el declarado propósito -conforme a lo publicado en lengua mongola en su cuenta de Twitter- de "buscar y ajustar cuentas con el letrista de la canción "Hawai Bombay"". Así consta en un informe confidencial del CNI hallado encima de un contenedor de papel de Torrelodones por un agente de limpieza de ese ayuntamiento madrileño, filtrado esta mañana a los medios de comunicación.

Al parecer, Borjigin estaba tomando una copa con unos amigos en un pub de moda de Ulan Bator tras haberse examinado por la mañana de lengua española en el Nuevo Instituto Gobi. Fue en aquel local nocturno donde escuchó la famosa canción de Mecano, cuya autoría no supo atribuir en ese momento. El catedrático mongol abandonó el local intempestivamente, con signos de gran agitación según consta en el informe del CNI, y no tardó en publicar el tuit que sería inmediatamente interceptado por agentes de guardia de nuestros servicios secretos.

Una vez activada una alerta de seguridad nacional Alfa, comenzó el seguimiento al ciudadano mongol. Mediante imágenes obtenidas a través de un satélite secreto, funcionarios del CNI pudieron observar la mañana siguiente al catedrático abandonar su casa a lomos de un corcel negro y provisto de un sable, en dirección oeste. Borjigin ya conocía su objetivo por haberse conectado esa misma madrugada a Internet y hecho la búsqueda en Google "Hawai Bombay kien lo ase". Los servicios de inteligencia optaron por no comunicar el asunto a José María Cano, compositor de la canción, para no generar una preocupación y angustia innecesarias. Tampoco se notificó a su hermano Nacho ni a la cantante Ana Torroja. El seguimiento vía satélite del ciudadano mongol fue permanente desde entonces.

Hace una semana, Borjigin cruzó a lomos de su caballo la frontera franco-española por el túnel oscense de Somport. Permaneció retenido tres días en la ciudad de Huesca, al implicarse a fondo en una intensa y polémica asamblea de Podemos acerca de "si son galgos o podencos" (a su juicio eran galgos, razón por la que terminó sableando mortalmente a dos podenquistas antes de proseguir su camino). Ya en Molina de Aragón (Guadalajara), aconsejado por un gastrónomo burgalés, asesinó con su sable a un comercial lucense para comprobar si era cierto, tal como señalaba aquél, que su carne debía de maridar a la perfección con un tinto Reserva Pata Negra de Valdepeñas (era cierto, tal como comentó en Twitter con su móvil). Controlado en todo momento por el CNI y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Borjigin y su caballo entraron en Madrid por la autopista A-2 el pasado viernes 24 de octubre, siempre según el informe confidencial. El documento hallado en el contenedor de Torrelodones está fechado justo al día siguiente.

Precisamente el pasado sábado, el canódromo de la capital de España fue escenario de un insólito incidente, al irrumpir en medio de una de las carreras de galgos un hombre a caballo, con un sable en una mano y un altavoz en la otra, al grito de "¿Donde ase Cano, coño?". Tras dar dos vueltas a la pista, salió del recinto antes de la llegada de efectivos de la Policía. Todos los indicios apuntan ahora a que se trataba del catedrático mongol. Por otra parte, en un extraño movimiento que ha generado muchas suspicacias, José María Cano hacía este martes una declaración jurada ante notario en español, inglés, mongol y ruso que atribuía la composición de "Hawai Bombay" al músico vasco Fermin Muguruza. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, calificaba esta misma tarde de falsificación el supuesto informe del CNI, al tiempo de asegurar que el seguimiento al ciudadano mongol Borjigin ha sido "impecable", que ya ha sido devuelto a su país, que la seguridad de los españoles "siempre ha estado garantizada" y que, "de hecho, mire usted, esa persona no existe y todo es falso".

martes, 21 de octubre de 2014

Una operación a varias bandas permitirá a Miguel Blesa abonar su fianza

Miguel Blesa, expresidente de Cajamadrid, ha encontrado una vía para abonar la multimillonaria fianza judicial que le ha sido impuesta por el escándalo de las tarjetas opacas en esa entidad. Se trata de una compleja operación a varias bandas que contará con la participación en primera instancia de una decena de conductores de furgonetas blindadas de la empresa Securitatis. De las cajas de seguridad custodiadas en diez de sus furgonetas saldrán los 16 millones de euros exigidos para evitar el embargo de los bienes del exdirectivo. Esa suma tendrá la consideración de "préstamo inverso" a Securitatis (o sea, no se desembolsaría a fondo perdido, tal como pretendían inicialmente los abogados de Blesa) a un tipo de interés cero. No sería la primera vez, tras el crédito concedido hace años al consejero Arturo Fernández, que se aplicase un interés nulo a una operación crediticia del grupo madrileño.

Lo que sí será novedoso, amén del carácter inverso del producto, es la mora de 80 años para comenzar a devolverlo. Y otra novedad de calado aún más importante es que el pagador no será directamente Bankia sino los descendientes (probablemente los tataranietos) de los actuales bedeles y becarios de la entidad financiera (a partes iguales entre ambos colectivos). Por otro lado, inmediatamente después del pago de la fianza, los diez conductores serán detenidos e ingresarán en prisión acusados de un delito de apropiación indebida. No obstante, solo tendrán que pasar entre rejas tres años, al cabo de los cuales serían indultados por el Gobierno (el presidente Rajoy se ha comprometido a ello en el borrador del acuerdo). En cuanto a Securitatis, recibiría en régimen de exclusividad todos los contratos de seguridad de los próximos 80 años de las administraciones públicas españolas gobernadas por "gente normal y decente" (según figura literalmente en el borrador).

La operación cuenta con el visto bueno tanto del Ejecutivo central (que, no obstante, ha condicionado el indulto en 2018 a seguir en el Gobierno y al buen comportamiento de los conductores en prisión) como del Banco de España y el Fondo Monetario Internacional (FMI). En un principio se barajó la participación del conocido emprendedor ruso Vasili Jetagúrov mediante una operación con el sello del selling on detracted, pero no se llegó a un acuerdo por las exigencias de Jetagúrov (al parecer, pretendía llevarse la colección de trofeos de caza de Blesa para un proyecto museístico suyo en Osetia del norte). La solución finalmente alcanzada es del todo satisfactoria tanto para Blesa como para Bankia, Securitatis y, presumiblemente, los dueños o accionistas de Securitatis de principios del siglo XXII. Los conductores, bedeles y becarios no se han manifestado, ya que desconocen aún la operación (se espera que los primeros sean informados telefónicamente a primera hora de mañana miércoles, y que bedeles y becarios tengan un conocimiento posterior a través de Wikipedia o medios de comunicación digitales).

sábado, 18 de octubre de 2014

Borja Bartolo (NNGG) afirma que no conoce a Fran Nicolás

Borja Bartolomé Santesmases Huidobro, experto en política internacional de NNGG del PP, ha desmentido en una rueda de prensa celebrada en el colegio privado de su novia Carolina que Francisco Nicolás Gómez Iglesias haya tenido alguna relación con su organización. "Desconozco por completo a esa persona, no sé de quién me habla", respondió rotundo Santesmases a un estudiante del centro de 11 años de edad, antes de matizar que solo charlaron "un par de veces" y de manera "muy informal".

"El tal Fran Nicolás, al que ni siquiera le pongo cara porque nunca le he visto", aseguró el joven político de 38 años, "me dijo en persona hace un tiempo en una capea en Toledo que estaría dispuesto a trabajar en nuestra oficina en Bruselas. Yo le pregunté si sabía hablar belga y me dijo que sí, que había sido becario Ergasmus en la Universidad Libre de Belgado. Así que me limité a darle el teléfono de un eurodiputado del partido y a pedirle una contribución para el Dormund".

Santesmases señaló que el segundo encuentro con Fran Nicolás fue meses después en un palco privado del Estadio Bernabéu, en el marco de un foro no oficial de emprendedores. "Recuerdo que entre un cabezazo de Sergio Ramos y un disparo al palo de Cristiano Rolando, Fran Nicolás (al que, insisto, no conozco) me presentó al reputado empresario ruso creador del selling on detracted".

Borja Bartolo, que saltó a la fama el año pasado por poner en apuros a Angela Merkel en una rueda de prensa en Munich, es uno de los mayores expertos mundiales en el conflicto ucraniano. Asesora a este respecto a la Iglesia Armenia en Myanmar y a la AMPA del colegio de su novia de 15 años.

lunes, 13 de octubre de 2014

El edificante caso del señor Carpanta

Durante unos meses de mediados de los años 80 centró sus actividades en Canarias (que yo sepa, al menos en Gran Canaria) un individuo conocido como Carpanta, ciudadano de exquisitos gustos gastronómicos, excelente apetito y una cara más dura que un botijo. Se trataba de un profesional del comer gratis a todo tren, razón por la que no tardó en ser apodado como el célebre personaje de historieta.

Procedente de la península (que acaso ya hubiese recorrido con su singular proceder), Carpanta sabía bien dónde meterse a comer: eran restaurantes de caché, no garitos de mala muerte. Entraba siempre muy bien vestido y con ademanes de desenvuelto gentleman. Tras dos platos bien regados por el mejor vino (era exigente con la calidad de los caldos y acaso más de una vez instase al camarero, tras su cualificada cata, a venir con otra botella), postre, café, copa y puro, llegaba la hora de la verdad. Él se demoraba en pedir la cuenta, pero al final se la acababan poniendo sobre la mesa. Entonces, sin perder la calma, trasladaba al camarero un mensaje contundente a la par que inequívoco: "No le voy a abonar la cantidad adeudada". Cuando el azorado camarero confirmaba que no se trataba de una jocosa broma, era el turno del encargado, ante quien no dudaba en repetir su frase a modo de mantra. El siguiente paso era la llamada a la policía y la consiguiente detención, que el establecimiento procuraba que fuese lo más discreta posible para no incomodar a la clientela.

Puesto que el impago de la cuenta en un restaurante no estaba tipificado como delito y se había suprimido la reincidencia, todo concluía con una noche en comisaría y la liberación a la mañana siguiente. A Carpanta solo le hacía falta una buena ducha para estar otra vez preparado para un nuevo y opíparo almuerzo. El Gobierno Civil de Las Palmas llegó a distribuir una foto suya en restaurantes de la isla para impedirle consumar su reiterado timo: no había otra manera de frenarlo.

Parece que un día nuestro entrañable personaje cometió el error de meterse en un local no tan glamuroso y con un propietario no especialmente dialogante: al "no le voy a abonar la cantidad adeudada" no sucedió una tranquila espera de los agentes de Policía sino un par de hostias como panes. Al cabo de un tiempo, Carpanta desapareció de las islas en busca de nuevos horizontes.

lunes, 6 de octubre de 2014

El edificante caso del Doctor Galleta

Hace ya mucho que me contaron la historia del Doctor Galleta, un curandero de Talavera de la Reina que se había hecho rico en los años 60 y 70 con un muy sencillo y original método terapéutico. Daba igual de qué enfermedad se tratase, desde una urticaria hasta un cáncer pasando por una alteración psíquica: el Doctor se dedicaba a administrar una simple galleta de supermercado a sus pacientes, que debían masticarla en su presencia para sanar (para ser rigurosos, el paciente se comía un tercio y dejaba los otros dos para el Doctor y la Virgen del Rosario, respectivamente).

Su reputación llegó a oídos del cantante cubano Antonio Machín, quien contactó con él a través de una tercera persona para pedirle que se desplazara a Madrid a darle de probar la milagrosa galleta. Fue la única vez que hizo una visita a domicilio, ya que tenía por norma no moverse de su casa para trabajar. En Talavera aún recuerdan las colas a las puertas de la residencia del Doctor, que de vivir hoy sería un anciano de 85 años.

No es descartable que durmiese cada noche de un tirón, como un niño chico. Y que estuviese orgulloso de su actividad profesional (no menos que el mejor de los médicos) hasta el final de sus días. Que probablemente no fueran menos felices que los del común de los mortales.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Haciendo historia al salir en coche del supermercado

Tras hacer la compra en el supermercado, abandoné el garaje del centro comercial por una salida diferente a la de siempre. Esto suponía salir a la superficie por una calle perpendicular a la habitual. Al cabo de unos 150 metros, tras haber doblado la esquina, pasé con el coche por delante de la otra salida. Pensé: si hubiera tomado ésta, mi coche estaría ahora mismo algo más adelantado, quizá ya en el paso de peatones junto a la rotonda, por donde cruzaba en ese momento una mujer.

Fue un acontecimiento trivial fruto de una decisión no menos trivial. Pero supe que los hilos con que se teje la historia universal no eran los mismos al salir por un lado en vez de por el otro. No era necesario haber atropellado a la mujer del paso de peatones (o haberlo evitado) como consecuencia de tomar la salida infrecuente: la diferente ruta modificaba ligeramente los movimientos de los actores desplegados en el espacio-tiempo, lo suficiente como para tener un impacto global significativo. Mi coche ya no pasaría por los distintos hitos de la carretera de vuelta a casa en el mismo instante en que lo hubiese hecho de haber tomado la otra salida, lo que necesariamente condicionaba el curso de los acontecimientos a lo largo de todo el recorrido e incluso más allá de éste a causa de innumerables ramificaciones (por ejemplo, una persona que no hubiera logrado cruzar la calle diez minutos después -por el paso de varios coches seguidos, entre ellos el mío adelantado-, podría haber decidido pararse a hacer una llamada telefónica, con lo que hubiera ejercido de correa transmisora no local al influir -¡y a saber cómo!- en los movimientos de un receptor que acaso estuviese en el baño, conduciendo o en una reunión importante).

Sentí como si hubiese empujado con mi voluntad una ficha de dominó contra una de las dos hileras enormes de piezas dispuestas en aquel momento ante mí sobre el tablero cósmico (ojo: puede que no hubiese opción y todo estuviera programado desde el big bang para que saliera del centro comercial por donde lo hice). Entonces recordé una reciente entrevista al biólogo Richard Dawkins en la que sostenía que ninguno de nosotros estaría aquí de no haber existido Hitler y de no haber habido una Segunda Guerra Mundial (ya con esas -y esto lo añado yo-, de no haber existido Alejandro Magno y no haber derrotado Roma a Cartago). ¡Y es que tenía razón! La Segunda Guerra Mundial no solo mató a 60 millones de personas sino que afectó a cientos de millones más cuyos movimientos sobre el tablero espacio-temporal hubiesen sido otros que, con absoluta certeza, no habrían conducido a nuestro nacimiento (hay que tener presente que la concepción es fruto de la llegada de solo uno de varios cientos de millones de espermatozoides).

Como decía Dawkins, si el padre de Hitler se hubiese movido ligeramente -a causa, por ejemplo, de un ladrido de perro- antes de eyacular dentro de su esposa, Adolf no hubiese nacido (lo hubiera hecho otro muy parecido, pero no él). Y si Adolf Hitler no hubiese nacido, seguramente no hubiera habido una guerra como la acaecida entre 1939 y 1945 (por mucho que el pensamiento marxista subraye la importancia de las razones socioeconómicas de fondo, de los llamados elementos infraestructurales). Porque no hay nada determinado, porque las cosas pudieron haber seguido otro camino en 1939 (incluso antes, ya que Alemania pudo haber sido un Estado comunista en 1933 sin el factor nazi): una guerra más corta y menos cruenta, un pacto de última hora que la evitase, un mantenimiento del statu quo durante unos años más para luego acabar estallando el conflicto con más violencia si cabe (incluso con armas nucleares detonadas en Europa)....

En esta misma línea, Dawkins hace que nos remontemos 195 millones de años en el tiempo para ser conscientes de un hipotético suceso no descartable: el estornudo de un dinosaurio que se disponía a matar y comerse al individuo antecesor de todos los mamíferos (del que todos los humanos, cerdos, murciélagos y ballenas procedemos); sin ese estornudo, que habría permitido la huida de su víctima, yo no estaría escribiendo esto ni tú -amable lector- leyéndolo. Piénsalo cada vez que tomes alguna decisión, por corriente que parezca.

domingo, 21 de septiembre de 2014

España, el país del "me alegro que lo hayáis impreso en pleno overbooking"

Dada su impar idiosincrasia, España (yo diría que el mundo hispano en general) es un país en el que se juntan el desdén por la corrección del idioma (fruto de un lamentable sistema educativo y del lastre de siglos de absoluta incuria cultural) con el uso o desuso de palabras solo para señalarse socialmente como alguien culto: o sea, para hacerse el fino o no pasar por un zoquete en público.

Ya desde hace años advierto que nuestros políticos eluden sistemáticamente el "de que" (huyendo del temido dequeísmo), lo que les hace incurrir muchas veces en queísmo (una incorrección no menor que la anterior, pero menos evidente y carente de su estigma). Busquen algún vídeo o audio en el que Aznar, Zapatero o Rajoy digan "de que": ¡difícil empresa! Es obvio que detrás de este curioso fenómeno se encuentran las instrucciones de consejeros y jefes de gabinete preocupados por evitar una mala imagen del líder.

Este antidequeísmo indiscriminado se ha acabado filtrando a las capas sociales más preocupadas por distinguirse del populacho que de la corrección lingüística, alcanzando a empresarios, periodistas, profesores universitarios (exceptuando filólogos, quiero pensar), funcionarios, etc. También empieza a ser difícil encontrar entre esa gente quien diga "he imprimido": el "he impreso" se ha impuesto, pese a ser tan correcto un participio como el otro. Incluso te miran mal si usas el imprimido (yo, por cierto, no desaprovecho la ocasión de hacerlo).

Por otra parte está el creciente uso impropio de anglicismos glamurosos como overbooking, palabra que no tiene nada que ver con que un sitio esté lleno o abarrotado (significa algo bien diferente: que se han vendido o hecho más reservas de las disponibles para viajar en un medio de transporte o alojarse en un hotel). Ya no hablemos del mundo empresarial, con sus product managers, deadlines, targets, headhunters, etc. Y qué decir del ámbito superfashion de la moda y del de Internet (ese hogar, por cierto, de tanto analfabeto digitalizado 2.0).

Estas son al fin y al cabo tonterías, minucias comparadas con el maltrato diario a nuestra lengua tanto en papel como en Internet (compárese la calidad de la Wikipedia en español con la inglesa). Es cierto que los idiomas no sufren, no son seres vivos con sistema nervioso, pero su descuido -sobre todo el de la sintaxis- hace que el conocimiento, la comprensión y la comunicación (¡para eso están precisamente las lenguas!) se hagan más difíciles para los humanos. Textos incomprensibles e infumables, bodrios ininteligibles, proliferan incluso en juzgados, instituciones académicas y medios de comunicación. Qué calidad podemos pues esperar de nuestra educación y nuestra ciencia. ¡Incluso de nuestra democracia!

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