miércoles, 23 de enero de 2013

Conspiranoicos

Todo acontecimiento tiene su explicación conspiranoica: siempre hay iluminados que no tardan en pergeñar y difundir una teoría disparatada, a cuál más estrambótica, remitiendo a algún oscuro motivo. ¿Quién no conoce la historia alternativa del mortal accidente automovilístico de Lady Di en París, que lo atribuye a un delirante compló urdido por los servicios secretos británicos con el apoyo de la reina Isabel? Otro ejemplo de plena actualidad es la creencia en que los países del norte de la Unión Europea quieren arruinar a los del sur (yo sigo preguntándome con qué extraña lógica económica y política, como no sea por pura maldad al estilo de Voldemort). Como decía hace días un polémico artista conceptual en Babelia, "la Unión Europea nos quiere como camareros y albañiles con la ciencia prohibida y la cultura de rodillas, sin universidades: pobres, brutos y enfermos" (???).

Tanto los conspiranoicos occidentales de izquierdas como los extremistas no occidentales (entre ellos, los islamistas) suelen ubicar los sanedrines de los conspiradores políticos en Occidente e Israel. Por su parte, los conspiranoicos de extrema derecha tienden a apuntar al supuesto contubernio de rojos, musulmanes y homosexuales instalado en Washington D.C. y los centros de poder de la UE.

No es que yo no crea en conspiraciones, que haberlas haylas desde que el ser humano es tal. Y, por supuesto, considero perfectamente capaces de lo peor a los más poderosos (que no suelen ser trigo limpio, porque hay una selección negativa que hace que lleguen arriba los menos escrupulosos). Tampoco me trago la verborrea institucional que trufa los discursos de los grandes gerifaltes: eso de que la justicia es igual para todos (porque está claro que si tienes dinero o amigos bien situados puedes confiar más en ella que si eres un muerto de hambre) y mandangas varias como los "valores y principios compartidos" y la "solidez de nuestro Estado social y democrático de derecho". Pocas dudas tengo de que si quienes cortan el bacalao viesen su existencia amenazada, nuestra democracia (que afortunadamente es real, con sus limitaciones e imperfecciones) tendría sus días contados. Pero de ahí a afirmar, por ejemplo, que los atentados del 11-M fueron obra de los socialistas (como algún periódico español ha hecho creer a tanto incondicional) o de la OTAN (como afirma en Babelia el susodicho artista conceptual) hay un largo trecho: el que media entre una persona crítica con un saludable nivel de desconfianza y un auténtico mentecato.

No hay que complicarse innecesariamente: basta con explicaciones más sencillas, aplicando la famosa navaja de Occam y también la ley de Abundio (¡los derechos de autor me pertenecen!), que sostiene que siempre que dudemos entre maquiavelismo o estupidez a la hora de interpretar una conducta humana, deberíamos inclinarnos por esta última. Y es que muchas veces vemos una conspiración donde solamente hay una chapuza: por ejemplo, en la muerte hace meses en accidente de tráfico de dos opositores cubanos que tuvieron la desgracia de tener como chófer a un fitipaldi de Nuevas Generaciones del PP.

Mi conspiranoico favorito, Alfredo Embid, sostiene entre otros disparates que el SIDA no está causado por un virus y que los atentados del 11-S no fueron cometidos por Al Qaeda. Lo grave no es lo que diga este chiflado, sino la cantidad de personas que se cree a pie juntillas sus grotescas historias. Las dudas sembradas sobre las vacunas, por ejemplo, ya se han cobrado un precio. En Pakistán, tras propagar el bulo de que son un arma de Occidente para esterilizar a los musulmanes, los islamistas ya han asesinado a unos cuantos cooperantes que trabajaban en campañas contra la poliomielitis. Sin ir tan lejos, un médico de la sierra de Madrid me contó hace meses que una niña no vacunada de meningitis por culpa de unos padres conspiranoicos estuvo a punto de morirse al contraer esa enfermedad. La locura conspiranoica, además de para partirse de risa (porque verdaderamente tiene su gracia que Paul McCartney esté muerto y Elvis Presley vivo), es pues algo para tomarse muy en serio.

5 comentarios:

Rafael dijo...

Es que Elvis vive, y se pasa el día comprando en supermercados.

Adolfo dijo...

Nico, no puedo estar más de acuerdo, (excepto en lo de Elvis, como el amigo Rafael).

Por comentar algo, pienso que aquí hay dos actores, el que elabora la teoría conspiranoica, y quien la cree.

Claro, que para que una teoría triunfe, tienen que tener cierta credibilidad, por lo que aveces hay algunos teóricos que se lo curran de verdad, con gran abundancia de datos, (incluso haciendo vídeos, artículos o libros), y otros que lo confían todo al grado de ingenuidad, deconocimiento o mentecatez del receptor.

Andrés Ruiz dijo...

En el fondo, el delirio conspiranoico no es más que la consecuencia lógica de una vida entregada al pragmatismo. A falta de sueños e ilusiones, queda el triste consuelo de rebuscar en el imaginario fantasías perversas, conspiraciones judeo-masónicas y demonios varios, en un desesperado intento por tapar con factores exógenos las cuitas de una existencia plana y sin referentes.

Anónimo dijo...

haber pedazo de subnormal hijo de puta neoliberal,a los anticapitalistas no nos vais a meter en el mismo saco con gentuza ignorante que cree en chemtrails y reptilianos por que te sale de los cojones so mierda,las teorías de pensadores como marx y bakunin les tomaron muchos años de estudio y preparacion(lo que tu no tienes memo de mierda) y están basadas en análisis científicos y racionales de la historia retardao, acaso las multinacionales que saquean los recursos naturales de países del mal llamado tercer mundo son un inventó imbecil de mierda? acaso el que estados unidos se haya inventado unas armas de destrucción masiva que nunca aparecieron como excusa para invadir la soberanía de los iraquíes y robarles su petroleo es un cuento? acaso los bancos no se estan haciendo un negocio redondo desahuciando a la gente de sus casas con intereses de hipoteca altos,amparados por gobernantes que no dicen nada,por que si no les dejan de financiar sus campañas políticas? y lo que es mas importante memo,se pueden estos hechos que son perfectamente lógicos y compatibles con la realidad,comparar con basura antisemita y fanáticos religiosos que rebuznan estupideces sobre iluminatis y la chorrada esa de "el nuevo orden mundial judeo masón"? antes de rebuznar informate memo de mierda,que lo de que hay niños muriéndose en el tercer mundo,mientras empresarios politiqueros de mierda se llenan las manos de pasta por saquearles sus recursos no es ninguna teoría conspirativa,es la realidad hijoputa!

Nicolás Fabelo dijo...

¡Hola, troll!

Oye, vete mejor al colegio a estudiar (trabaja sobre todo la lectura, la ortografía, la lógica y los comentarios de texto) en vez de perder aquí el tiempo. He decidido mantener tu sublime texto como fiel reflejo de tu enorme estatura intelectual, cultural y moral. Tú no eres de izquierda, tú lo que eres es BOBO. ¡Adiós, campeón!

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